19/07/2010 | 07:21:00
- ECONOMIA
Por: mario laplaca
Esta vez el Poncho tiene que aparecer
El inicio de la edición 40° de la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho y el debate sobre la Hostería de Cortaderas en la última sesión en la Cámara de Diputados, pone otra vez en el tapete una cuestión que hasta el momento no se toma con la seriedad que se merece, y es la política de turismo en la provincia.
Fue un dato positivo las acusaciones de la oposición y la defensa del oficialismo sobre la inversión realizada en la hostería ubicada en el Paso Internacional de San Francisco, pero si ese debate se queda en la anécdota política y no se avanza, otra vez nuestros legisladores habrán actuado sólo para aparecer en los medios de comunicación, otra acción de vuelo corto.
El marco de la Fiesta del Poncho es también propicio para que la política turística sea debatida y se pueda plantear desde los distintos sectores políticos –oficialismo y opositor- y privado –empresarios, entidades intermedias y gremios- un plan estratégico de turismo para los próximos 10, 15 ó 20 años.
El turismo debe ser una política de Estado, de eso no hay dudas ni discusiones, pero lamentablemente se queda sólo en un eslogan que la dirigencia olvida cuando aparece otro tema u otra problemática.
La actividad turística es sin dudas una alternativa de desarrollo genuino, generadora de empleo y de un derrame económico instantáneo que la convierte en una actividad productiva más que interesante para cualquier país, provincia, ciudad o localidad.
Por eso llama la atención que el turismo no sea tomado con la seriedad que se merece y no sólo por quienes ejercen esa responsabilidad desde el gobierno de turno, sino por parte de toda la dirigencia política, social, cultural y económica.
Catamarca ha tenido sólo algunos avances, mientras nuestros vecinos han podido plantear una mirada más que interesante sobre lo de llevar adelante una verdadera política en materia turística.
No nos vamos a comparar con Salta o Córdoba, dos provincias que han hecho del turismo un estilo de gestión, pero tampoco podemos dejar pasar lo realizado por estos dos distritos que han podido demostrar que con planificación y a pesar de los cambios de gobiernos se puede llevar adelante una política de turismo.
Allí está Salta, que hace 20 años era una incipiente provincia turística y luego de plantearse un plan serio de desarrollo turístico hoy es la principal provincia turística del Noroeste Argentino con una hotelería de primer nivel, un desarrollo de infraestructura, vías de comunicación, generación de energía y con comunicaciones que la ponen como ejemplo a seguir, y por qué no a imitar.
Mientras Catamarca tiene 4 vuelos semanales, Salta llega a tener 9 vuelos diarios, y no son comparaciones odiosas sino el resultado de un trabajo serio que en esta materia se ha realizado, que sobre todo ha generado crecimiento económico y generación de empleo genuino.
Pero para no caer en la cuestión de los salteños, porque ellos hace años que están trabajando en esto, como si fuera un justificativo, podemos ver cómo dos provincias vecinas como son La Rioja y Santiago del Estero, con características similares a la nuestra, ha podido plasmar un desarrollo turístico para mostrar.
Las Termas de Río Hondo son el ejemplo acabado de cómo convertir una localidad con termas en un lugar netamente turístico formando parte del circuito nacional, a lo que se agrega ahora el funcionamiento del autódromo.
Siempre decimos que tenemos más bellezas naturales que nuestros vecinos, y esto no es novedad, pero ellos pueden llevar adelante una política de turismo y nosotros la venimos anunciando desde hace mucho tiempo sin poder plasmarla de una buena vez.
Y reitero que no es exclusiva responsabilidad de quienes están a cargo del área Turismo de la provincia, sino del Gobierno todo. También es responsabilidad de la oposición que plantea detalles, pero no impulsa un debate de fondo del turismo. También del sector privado que muchas veces sólo critica, pero no propone nada, o sólo espera subsidios, pero no plantea la necesidad de un debate en serio.
Es momento, la Fiesta del Poncho lo es, para que todos los sectores planteen un plan estratégico turístico que supere esta gestión de gobierno y las que vendrán.
Es momento de tomar en serio una actividad que será fundamental para el desarrollo de la provincia, para la generación de riquezas y para la creación de empleo genuino y no público.
Pero esto tiene que ver con la visión de provincia que se tenga, si se sigue sosteniendo una provincia con un Estado omnipresente, con empleo público como principal actividad, no se puede repensar en una Catamarca turística y con desarrollo minero y agroindustrial.
Además, el turismo –la industria sin chimeneas como le dicen- será la actividad que quedará luego de que se terminen las producciones mineras o baje la producción agrícola o la industria.
El turismo por sí sólo es generador de economía, de producción, de empleo, en definitiva de bienestar.
Pero debe ser una política de Estado en serio, con la participación y el compromiso de todos los sectores.
Alguna vez, como dicen, el Poncho tiene que aparecer.